8 dic 2008

Devocion a la Virgen Refugio de Pecadores


"Yo soy la Madre de los pecadores, a condición de que se arrepientan"

Sabemos que una sola es la Virgen, la Madre de Jesús y Madre nuestra. Se le invoca con títulos diferentes según el lugar donde ha manifestado su protección o según se quiere hacer resaltar una característica de su amor.

Por su intersecion, muchos pecadores han encontrado el camino de la salvacion. Es por eso que se le ha invocado como el "Refugio delos Pecadores". En efecto, cuando un pecador recurre a María con voluntad decambiar, siempre la encuentra pronta a acogerlo. Solamente le exigeque renuncie al pecado.

El Papa San Gregorio VII le escribió a la princesa Matilde: "Poned fin a vuestra voluntad de pecar y yo no dudo en prometeros que encontraréis a María más dispuesta a amaros que una madre según la carne". La Santísima Virgen rehúsa su ayuda solamente a aquellos que se obstinan en su mala conducta. Pero no puede permanecer sorda a los ruegos de quienes recurren a Ella con confianza y con el propósito de librarse de las cadenas del pecado. Acudirá en su ayuda y los guiará al camino de salvación.

En una ocasión, Santa Brígida oyó a Nuestro Señor decirle a su Madre: "A aquellos que se esfuercen en retornar a Dios, Vos les prestaréis vuestra ayuda y no dejaréis a nadie sin consuelo". Para promover esta devoción de pedir la intercesión de la Virgenen favor de los pecadores, se escogió una copia de la imagen pintada en 1709, conocida como "Nuestra Señora de la Encina", que se venera en Poggio Prato (Italia). Fue el beato Antonio Baldinucci que la mandó hacer para llevarla consigo en sus misiones.

La ternura deesta imagen y la predicación del misionero causaba arrepentimiento en los pecadores. Esto hizo que algunos empezaran a darle el títulode "Refugio de Pecadores". Esta misma imagen se conserva ahora en Frascati, cerca de Roma. Llegó a México por iniciativa de algunos misioneros, quienes en el mismo siglo XVIII la llevaron allí para exponerla a la devoción del pueblo y educarlo a pedir por la conversión de los pecadores.